La Habana.- Los babalawos o líderes religiosos de la Comisión de la Letra del Año, que es una suerte de oráculo para los 12 meses que vendrán, dijeron que el signo para el 2012 será "Baba Irete Meyi" y las deidades regentes "Oya" (patrona de las tormentas y los suaves vientos) y Oggun (protector de los herreros y militares).
"Es un signo que nos habla de grandes cambios y de grandes trastornos", explicó Lázaro Cuesta, uno de los fundadores del grupo que desde 1986 congrega a los sacerdotes dispuestos a sacar esta "Letra" cada año tras una ceremonia especial.
Cuesta rechazó la profecía atribuida a los mayas por la cual el mundo se acabará antes de que termine el año.
"Se tiene que acabar no el mundo como tal, sino la forma en que el mundo ha vivido hasta hoy: confrontaciones, guerra, miseria, discriminación, toda esa serie de cosas que representaban la forma de vida para nosotros los yorubas", indicó.
Entre las advertencias realizadas a partir de la "Letra" se encuentra la necesidad de estar alertas ante los trastornos matrimoniales y ante el peligroso aumento de la temperatura, así como atención a las "pérdidas por ancianidad", un tema sensible en Cuba donde sus principales líderes tienen más de 80 años.
Cuesta exhortó a tener cuidado con las hernias discales y las afectaciones en el bajo vientre, entre otras.
El religioso rechazó hablar de casos particulares y referirse a una persona o nación específica, pero reconoció que las profecías son válidas para la propia isla.
"Esos cambios y transformaciones que ese signo plantea, si se realizan en nuestro país, bueno, ¡beneplácito para todos nosotros!, porque de los cambios deben surgir mejoras", comentó el sacerdote.
La santería nació en Cuba como un sincretismo entre la religión Católica de los colonizadores españoles y la tradición africana traída por los esclavos negros. Es la más numerosa de las creencias en la isla y muchas personas esperan cada año la "Letra" y sus pronósticos.
En Perú, un grupo de curanderos quechuas conocidos como chamanes realizó un ritual para neutralizar las temidas referencias del calendario maya a un apocalipsis que supuestamente ocurriría el 21 de diciembre de 2012.
En lo alto de un imponente cerro de Lima, la capital peruana, el grupo, vestido con trajes típicos de la Amazonía y las altiplanicies surandinas, invocó a los antiguos dioses incas para cambiar los supuestos designios en la fecha en que muchos creen se acaba el calendario maya.
Juan Osco, líder de los chamanes, dijo que quienes piensan que se acabará el mundo el 21 de diciembre del próximo año piensan que va a ser así para sembrar el pánico pero que el mundo no se acaba, se acaba lo malo, la venganza y la cólera, para dar comienzo un nuevo mundo espiritual de paz y cariño.
Los chamanes también otorgaron energías positivas a retratos de diversos líderes políticos mundiales, desde el presidente de Estados Unidos Barack Obama hasta el heredero del poder en Norcorea Kim Jong Un.