Sevilla.- Los 956 delegados congregados en Sevilla han votado para decidir quien liderará el partido en uno de los momentos más delicados de su historia. Alfredo Pérez Rubalcaba ha sido el elegido para tomar el mando del PSOE.
Por 22 votos de diferencia, el candidato socialista en las pasadas elecciones del 20-N, tiene la tarea de formar y consolidar un nuevo proyecto, basado en el trabajo, la unidad y el cambio -como ha manifestado-, para hacer frente al gobierno popular en esta legislatura.
Alfredo Pérez Rubalcaba es el nuevo secretario general del PSOE tras ganar en unas ajustadas primarias a Carme Chacón.
El exvicepresidente del Gobierno ha logrado el apoyo del 51,16% de los delegados, frente al 48,84% de la exministra de Defensa. En números de delegados, de los 956 que han votado, 487 han manifestado su preferencia por Rubalcaba, frente a los 465, que han respaldado a Chacón.
En un ambiente de tensión e incertidumbre, tras más de tres horas de retraso en la comunicación del resultado, ambos candidatos han salido ante el plenario, que les ha dedicado una ovación cerrado, sin ningún tipo de fisuras.
José Antonio Griñán ha sido el encargado de anunciar públicamente los datos exactos del recuento. Posteriormente, el ya nuevo líder socialista ha salido al escenario tras saludar fríamente a Carme Chacón, aunque han repetido el gesto de manos alzadas que han protagonizado tras los discursos de esta mañana.
"Somos un partido fuerte, fuerte, fuerte... Así os quiero ver", han sido las primeras palabras de Rubalcaba ante el plenario.
El veterano político, con un tono contundente y momentos de emoción, ha dado las gracias a los delegados, los militantes y a su contrincante, Carme Chacón, por "su discurso y por esta gran tarde". "Orgulllo y responsabilidad, es lo que siento", ha señalado alabando a tres de las personas que más admira: Felipe González, Joaquín Almunia y José Luis Rodríguez Zapatero.
Rubalcaba ha apelado a la unidad y el cambio como ejes para el nuevo tiempo que se abre en el socialismo. "Ni fracturas, ni salvoconductos... y cambio", ha reiterado con insistencia.
"Hemos hecho lo más fácil, ahora empieza lo difícil: las enmiendas y las ponencias", sostiene el exvicepresidente con la defensa del trabajo como medio para "llenar de contenido el proyecto de cambio". "Trabajar, trabajar, trabajar... gracias, gracias, gracias", ha concluido entre los aplausos, saludos y vítores de una sala entregada a su nuevo líder.