Madrid.- Ya lo avisaban las encuestas y casi se han quedado cortas. El batacazo del PSOE es el mayor en la historia de la democracia: 110 diputados.
Ni siquiera han logrado los 125 escaños del año 2000, cuando el candidato era Joaquín Almunia, y dimitió la mismo noche electoral. Ésa era un barrera psicológica que los socialistas temían no superar y no lo han conseguido.
Con semblante serio, Alfredo Pérez Rubalcaba comparecía ante los simpatizantes y militantes que se han acercado hasta la sede de Ferraz para apoyar a su partido. "No es un buen resultado para el PSOE.
Hemos perdido claramente las elecciones", ha señalado el candidato. Con esta derrota electoral tan abultada, el candidato ha transmitido al secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, que es "preciso" convocar un congreso ordinario "lo antes posible".
"Estaremos a la altura"
Con todo, Rubalcaba ha agradecido el "apoyo" a los más de 6 millones de españoles que le han votado en una "situación difícil". "Lo agradezco de corazón", palabras que los simpatizantes han aplaudido. Los resultados están claros para el socialista: "Los españoles han querido que estemos en la oposición y así lo haremos". Además, ha indicado que estarán "a la altura de las circunstancias". Alfredo Pérez Rubalcaba asegura que trabajarán "con todo nuestro esfuerzo" para recuperar la economía y que defenderán los servicios públicos, la igualdad entre hombres y mujeres y los derechos civiles.
En su discurso no ha habido una sola mención a su futuro dentro del partido. Muchos esperaban que dimitiera, pero hay que señalar que Rubalcaba no es secretario general del PSOE porque ese cargo lo ostenta Zapatero.
Alfredo Pérez Rubalcaba se ha enfrentado solo a los medios y simpatizantes. José Luis Rodríguez Zapatero, en la sede de Ferraz desde las 19 horas, no ha salido acompañando al candidato. Sí lo estaban su mujer, Pilar Goya, Elena Valenciano, Ángel Gabilondo, Ángeles González Sinde, Elena Salgado, Marcelino Iglesias y Manuel Chaves.