España: crisis marca política con inmigrantes

Madrid, España.-Entre los municipios españoles de Aguaviva y Vic hay menos de 300 kilómetros de distancia, pero en política inmigratoria parece que hubiera un abismo.
Aguaviva, en la provincia de Teruel, es un pueblo que hace una década llamó a inmigrantes de Sudamérica para combatir la reducción de sus habitantes, ante el envejecimiento de la población autóctona. (Ver video)
En cambio Vic, en la provincia de Barcelona, estuvo en el ojo de una tormenta política en enero por haber anunciado que evitaría empadronar a inmigrantes indocumentados, lo que les impediría acceder a servicios públicos.
La decisión del Ayuntamiento de Vic fue criticada por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y al final quedó sin efecto.
Pero las actitudes de ambas localidades marcan los dos extremos del péndulo por el que España, en medio de una crisis económica, oscila a la hora de decidir cómo recibe a los extranjeros que llegaron para quedarse.La semana pasada, el Ayuntamiento de Vic obtuvo un respaldo inesperado de la Comisión Europea, que recordó a España que las normas europeas impiden tolerar la presencia de inmigrantes indocumentados.
La comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, indicó que la Directiva de Retorno que entrará en vigencia en diciembre obliga a los países europeos a expulsar o regularizar a los extranjeros sin papeles.
Eso quiere decir que el gobierno español deberá definir cómo procede si Vic, cuyo alcalde Joseph Maria Vila d’Abadal favorece la expulsión, o cualquier otro ayuntamiento que denuncie la presencia de inmigrantes irregulares en sus territorios. BBC MUNDO
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