Madrid.-Cientos de latinoamericanos, muchos de ellos nietos de los exiliados españoles por la guerra civil y el franquismo hicieron largas filas frente a las embajadas españolas en un esfuerzo por cumplir con un plazo para solicitar la ciudadanía del país europeo.
Este martes 29 de diciembre (2011) fue el último día para solicitar lo que se conoce como la ley de los nietos. La ley otorga la ciudadanía a hijos de ciudadanos españoles nacidos fuera de España, o a cualquiera cuya abuela o abuelo haya ido al exilio después de la guerra civil española entre 1936 y 1939.
Funcionarios españoles estiman que unos 180.000 cubanos habrían solicitado el pasaporte español y que durante esta última jornada todavía hubo en algunos consulados, como los de Buenos Aires y México, con grandes filas de solicitantes.
Sin embargo, los cubanos que deseen salir de su país, deben obtener permiso del gobierno para hacerlo.
Hasta el momento se han concedido 66.000 pasaportes pero, pasado ese plazo, la administración consular seguirá trabajando en el examen y resolución de las solicitudes pendientes: a primeros de diciembre ascendían a 110.000 y se espera recibir unas 15.000 más en los últimos días de vigencia de la norma.
Teniendo en cuenta que el porcentaje de denegaciones está en torno al cuatro por ciento, el número de nuevos españoles en Cuba será de entre 180.000 y 190.000 (cerca del 1,7% de la población de la isla) cuando finalice todo el proceso, según estima el cónsul general de España en La Habana, Tomás Rodríguez-Pantoja.
Eso sin contar con el "efecto multiplicador" que tiene la ley ya que esos nuevos ciudadanos españoles pueden también pedir la nacionalidad para sus hijos si son menores de edad.
Antes de la entrada en vigor de la Ley de Nietos la colonia española en Cuba era de unas 28.000 personas.
Recuperar la nacionalidad de los abuelos españoles se ha convertido en los últimos tres años en un "boom" en la isla porque muchos cubanos ven en el nuevo pasaporte más facilidades para viajar al exterior o simplemente para emigrar.
El fenómeno llegó incluso a la música: "Oye mi hermano cómo es esto/ ya nadie quiere ser cubano/ y todo el mundo anda buscando como cosa buena a sus antepasados (...) Están logrando los ibéricos lo que los gringos no lograron/ Tal vez para el año que viene ya seamos súbditos del rey Juan Carlos", ironiza "Cubañolito", una canción del grupo "Buena Fe" y Frank Delgado.
La ciudadanía española no otorga a los cubanos ningún derecho adicional dentro de la isla, porque Cuba no reconoce la doble nacionalidad y, hasta el momento, para salir del país y regresar deben hacerlo con pasaporte cubano y los permisos que exigen las autoridades, según explicó el cónsul.
Sea como sea, muchos cubanos apuran los últimos días de vigencia de la Ley de Nietos y esperan pacientes las largas colas ante el Consulado para presentar sus papeles y solicitar el pasaporte.
"Me metí en esto porque quiero ir a España, visitar a unos amigos que tengo por allá, compartir, conocer y trabajar si puedo", relató a Efe Félix, cuyo abuelo nació en Canarias, donde a este habanero de 43 años le quedan familiares con quien mantiene comunicación.
"Un primo mío ya terminó los trámites y viajó hace poco. Yo pienso ir en cuanto pueda, cuando planifique mi vida en Cuba. Tengo un hijo menor que también podría acogerse a esto", explicó Félix.
Otros piensan en emigrar como Liuba, de 35 años, que quiere irse a España, donde ya vive su madre, con su esposo y su hija de seis años, dispuestos a trabajar "en lo que sea".
En esas colas no faltan incluso cubanos bisnietos de españoles que intentan acogerse a la ley, aunque esa opción no se contempla: María, economista de 42 años quiere de todos modos probar suerte porque ve en el pasaporte español "un camino abierto para el futuro".
La aplicación de la Ley de Nietos ha destapado en Cuba situaciones polémicas como el caso de los descendientes de abuelas españolas que tras emigrar se casaron con extranjeros: con ello perdían su nacionalidad de origen de acuerdo al código civil español de 1954.
Esa discriminación preconstitucional ha impedido ahora a los nietos de aquellas emigradas (no así a los de exiliadas por la Guerra Civil o la dictadura franquista) acceder a la nacionalidad, como denuncia desde hace tres años Jorge Félix Medina, cubano de 39 años, con abuela canaria, y que ha apelado, sin éxito, ante instancias españolas como el Defensor del Pueblo, la Presidencia del Gobierno o el Instituto de la Mujer.EFE