
El
Lic. Isaí Tejeda Vallejo corresponsal de El Periódico
Latino en México
La
Dirección General de El Periódico Latino en España
ha designado al destacado académico y periodista Lic. Isaí
Hidekel Tejeda Vallejo como nuestro corresponsal jefe en México.
El Lic. Tejeda Vallejo es licenciado en Ciencias Políticas
y de Gobierno, es un académico e informador de gran prestigio
que pasa a formar parte de nuestro equipo de corresponsales en la
ciudad de México. Él junto con su equipo de prensa
informará de todo lo que ocurra en su país y que nos
llegará directamente a nuestras oficinas centrales en la
ciudad de Barcelona, España

El Lic.Isaí Tejeda
Vallejo en su despacho en la ciudad de México
Cabe
destacar que en 1997 prestó ayuda humanitaria en España
en la fundación El Buen Samaritano. Su experiencia le permitió
conocer muchos lugares de España, país del que se
siente enamorado.
Es consultor y profesor de Políticas Públicas y Administración
Pública en el Centro Universitario UTEG y en la Universidad
Samman de Jalisco. Asi mismo, es asesor en planeación y prospectiva
en la Dirección de Programas de Desarrollo Social en el Ayuntamiento
de la ciudad de Guadalajara, México. Es columnista para el
periódico El Sol News, en Nueva York, Estados Unidos.
Desde hace un año está casado con la destacada Arquitecta
Angélica Sierra Herrera de nacionalidad Colombiana, y esperan
a su primer bebé.
El equipo de noticias, directivos y asociados de este medio informativo
le da más calurosa bienvenida a nuestro nuevo corresponsal
en la nación azteca.
Contactar en :
hidekkel@yahoo.com
isai.tejeda@gmail.com
México
Estado Desfasado que enfrenta nuevos retos
Por Isaí
Tejeda Vallejo*
México
se ha convertido en los últimos años en un Estado
Desfasado. Algunos intelectuales y analistas han acuñado
el termino Estado Fallido, pero yo no seré tan cruel con
el termino y he optado por llamarle Estado Desfasado, es decir,
que le han removido de su función, entendiendo que, hay “otro”
que ocupa tal vez no su lugar, pero si sus funciones, que aunque
no todas, si ha usurpado actividades que no le corresponden y más
aun, se contraponen a las funciones del Estado con tal, me refiero
a un cáncer que todos conocemos: El Narcotráfico.

La
estrategia va a cumplir casi tres años de haberse implementado
en México en donde las cifras no son nada halagadoras, pues
el saldo de muertes supera incluso, a las bajas de soldados estadounidenses
que combaten en la guerra de Irak.
En México,
el presidente Felipe Calderón emprendió desde el inicio
de su sexenio una estrategia contra el narcotráfico: Lanzar
a las calles del país al ejercito y matar –como sea-
a los delincuentes organizados que forman parte de los muchísimos
cárteles del narcotráfico que operan en el país:
Los Zetas, La Familia, La Flor, La Línea, Gente Nueva, El
Cártel de Tijuana, El Cartel del Golfo, El Cartel del Pacifico,
Los Hermanos Arellano Felix, y el mundialmente conocido por aparecer
en la Lista de Forbes de los hombres mas ricos del mundo con una
fortuna que supera los mil millones de dólares; el Cartel
de Joaquín “El Chapo Guzman”.
La estrategia
va a cumplir casi tres años de haberse implementado en México
en donde las cifras no son nada halagadoras, pues el saldo de muertes
supera incluso, a las bajas de soldados estadounidenses que combaten
en la guerra de Irak. En México han muerto mas de 4 mil elementos
de seguridad entre policías y miembros del ejercito, en esta
estrategia que el gobierno intenta promover como “exitosa
y con grandes logros” lo único que nos queda claro
a los mexicanos es una evidente lucha perdida por la estrategia
equívoca, unipersonal y sensacionalista del presidente Calderón
y su equipo.
Lo anterior
se ha visto reflejado en las pasadas elecciones para renovar la
cámara baja del poder legislativo, en la que, -y a pesar
de ser unas elecciones intermedias y que tradicionalmente registraba
una baja participación ciudadana- los ciudadanos salieron
a votar y reposicionaron al PRI como la primera mayoría en
el congreso, mantuvieron 3 gubernaturas y recuperaron 2, asi como
varias ciudades importantes del país entre ellas Guadalajara.
El partido Acción
Nacional PAN, que es el partido del presidente, quedó fatalmente
reprobado y aniquilado en las elecciones que para muchos, es el
vivo reflejo de lo que puede suceder en el 2012, año en el
que se habrá de renovar la presidencia, congreso y senado
y que desde ahora, muchos analistas e intelectuales, dan como triunfador
al PRI.
El actuar del
narcotráfico ha sido en ese sentido y – tal vez- de
manera indirecta, fatal con el Estado. Las funciones del Estado
son tradicionalmente muy claras (a pesar de competir a diario con
la tecnología y el mercado) protector, generador de riqueza,
impartir de justicia, empleo, salud, etc. El narcotráfico
ha ocupado muchas de esas funciones que a pesar de operar en la
ilegalidad, en la practica son una realidad innegable.
El Narcotráfico,
produce riqueza, dinero. Genera empleo, contrabando, venta al mayoreo
y menudeo, producción de droga en narcolaboratorios, otorga
seguridad, está fuertemente armado, financia campañas
políticas, financia gobiernos municipales, estatales e incluso
el gobierno federal, lava dinero con empresas, realiza alianzas
estratégicas, en fin, el narcotráfico en México
está a un paso de dar su mayor hazaña, derrocar al
gobierno.
Un gobierno
desfasado es aquel al que las fuerzas externas le han usurpado sus
funciones. Ya sea el mercado, la ciencia, la tecnología y
lamentablemente también los grandes cánceres de la
sociedades y los países, el narcotráfico, el crimen
organizado, guerrilla, entre otros.
Un gobierno
tiene como permanente reto, el fortalecerse su actuar y los mecanismos
que den fuerza al Estado, no hacerlo vulnerable, débil, ineficaz
e inoperante. El Estado Mexicano esta al borde de un colapso en
donde en la actual estrategia de gobierno, el más perjudicado
ha sido el Estado como tal, gracias a un gobierno que no ha sabido
complementarse, unirse en una coordinación efectiva bajo
un marco de acuerdos y/o reformas legales que en la practica den
al ciudadano respuestas claras y efectivas de logros reales. Por
el contrario, los ciudadanos somos cada vez mas testigos de un debacle
social, económico y político que dan cuenta de un
gobierno ineficaz que esta acabando con el deber-ser del Estado
como el gran contexto en el cual debe de haber orden, coexistencia,
desarrollo y progreso como máximas de una nación.
En Mexico, el Estado está cada vez más desfasado,
por el narcotráfico y por su gobierno.
Estrategia
Equivocada del presidente de México en la lucha contra el
narcotráfico
Por: Isaí Tejeda Vallejo CORRESPONSAL
EN MÉXICO
La
actual estrategia contra el narcotráfico que ha emprendido
el presidente de México Felipe Calderón desde el año
pasado, sigue dejando muertos y más bajas de militares y
mandos de policías. En lo que va del presente año,
han aumentado las bajas en un 43% en relación a las victimas
de todo el año pasado, si la tendencia continúa asi,
este año tendremos el doble de muertos.
La
estrategia de enviar al ejército a combatir al crimen organizado
no ha sido la mejor decisión. Todo ejército se concibe
y justifica a partir de la necesidad y prevención de defender
al Estado, preservarlo e incluso fortalecerlo, pero esto frente
a amenazas de otros Estados, combatiendo a otros ejércitos,
guerrillas, insurrecciones, o bien, en situaciones de desastres
naturales.
La
lógica con la que un ejército justifica sus acciones
no es por el sólo hecho de tener personal armado, entrenado
y disciplinado, no es asi. El ejército respalda sus acciones
en digámos, su naturaleza institucional, para lo que fue
creado.

El
presidente de México Felipe Calderón desde el año
pasado, sigue dejando muertos y más bajas de militares y
mandos de policías.
La
actual estrategia de sacar al ejército mexicano a las calles
para combatir al narcotráfico, ha sido un error, un desacierto
que día a día cobra más vidas y ofrece resultados
negativos. La manera en la que el narcotráfico actúa,
sus objetivos, su mercado, sus redes, su lógica de actuar,
sus formas de proceder, su personalidad como organización
delictiva, todo eso lo convierten en un enemigo distinto al que
un ejército estaría acostumbrado o incluso preparado
para atacar.
Si
a lo anterior agregamos que el presidente Calderón tomó
esta decisión en su calidad de comandante supremo del ejército
y no en su carácter de jefe del poder ejecutivo de la nación,
es decir de presidente, las cosas empeoran.
El
presidente Felipe Calderón impuso “su” estrategia,
jamás generó consenso con los poderes de la república,
no creó mecanismos de cohesión con los gobiernos de
los estados y los municipios, no construyó ningún
acuerdo nacional con la estructura del Estado, con los poderes legislativo
y judicial, no sumó voluntades, no involucró a otros
actores: medios de comunicación, empresas, iglesias, universidades,
organizaciones civiles, en una palabra, su estrategia ha sido unilateral,
personal, autoritaria, impuesta, antidemocrática, actúa
solo. Así las cosas nunca pueden dar buenos resultados.

El
narcotráfico es un cáncer que a todos nos mata, y
corresponde a todos ser parte de la solución conjunta, decidida,
coordinada, efectiva y eficaz.
Urge
convocar a una gran estrategia nacional donde todos participemos
y compartamos responsabilidad pública, no sólo las
autoridades o los titulares de las fuerzas del orden y la seguridad.
El narcotráfico es un cáncer que a todos nos mata,
y corresponde a todos ser parte de la solución conjunta,
decidida, coordinada, efectiva y eficaz. Todos tenemos una tarea
que hacer en esta lucha.
Sin
embargo, el presidente Calderón en su necesidad de legitimarse
en el poder, o bien, en su afán de héroe nacional,
no piensa así. Su principal ocupación y preocupación
se centra en la reforma energética, que dicho sea de paso,
busca sólo hacer “alianzas estratégicas”
o bien negocios personales.
Las
cifras seguirán aumentando en medio de una guerra cuya única
víctima seguirá siendo el pueblo de México.
Lamentable.
Llega
a su fin El Día del Presidente en México.
-El Senado modifica el formato
del informe presidencial-
Por: ISAI TEJEDA VALLEJO.- Corresponsal en México.
Con
107 votos a favor y 3 abstenciones, el Senado de México aprobó
un cambio en el formato del Informe Presidencial de cada 1ro. de
septiembre, que representa la primera reforma institucional a la
presidencia de México. El Senado acordó que el informe
sea entregado por escrito, y creó la figura de la “pregunta
parlamentaria” que el presidente tendrá que responder
en un plazo de 15 días, o bien uno de los miembros de su
gabinete.

El
ex presidente José López Portillo durante su mandato
presidencial.
Durante
décadas, el protocolo del día del informe presidencial
era muy vistoso, lucido. La transmisión en cadena nacional
por televisión y por radio daba inicio con el traslado del
presidente de la residencia oficial de Los Pinos a Palacio Nacional
en donde se colocaba la banda presidencial y en donde le esperaba
una comisión de legisladores; de ahí, se trasladaban
al Congreso en donde le esperaban otra comisión de legisladores
que le daban la bienvenida al recinto, así mismo, soldados
con traje de gala le hacían valla a la entrada al recinto.
El
informe daba inicio con los honores al presidente de la república,
se entonaba el himno nacional, estaban presentes todos los miembros
de su gabinete, los altos mandos del ejercito, invitados especiales,
lideres, diplomáticos, en fin, todos dispuestos a oir el
informe que duraba tres, cuatro, o incluso llegó a durar
siete horas.
Al
término del informe, el presidente se dirigía a palacio
nacional en un vehiculo descubierto, con sus escoltas corriendo
detrás de él, vehículos y motocicletas eran
parte de la caravana presidencial. En el trayecto se situaban soldados
con su uniforme de camuflaje, a ambos lados de las aceras, armados,
se arrojaban papelitos color blanco por todo el trayecto, el presidente
saludaba a la gente, niños, curiosos, todos formaban parte
de este ceremonial, en una palabra, era “el día del
presidente”.

La
presidencia de Felipe Calderón, en su primer informe sólo
se presentó a entregarlo por escrito y marcharse, posteriormente
rindió un mensaje a la nación pero en el patio central
de Palacio Nacional, en una ceremonia nunca antes realizada y sin
antecedente alguno.
Al
llegar a Palacio Nacional, iniciaba otra ceremonia conocida como
“el besa manos”, en donde todos los miembros del gabinete
se tomaban la foto con el presidente de México, le saludaban,
le felicitaban, se realizaba una convivencia con la clase política
y en general era un momento de “elogios” y loas por
los “logros para el país”.
Todo
lo anterior respondía a una lógica perfectamente entendible,
gobernaba el partido revolucionario institucional (PRI). En aquel
entonces, el PRI gozaba de sus mejores momentos, tenía la
presidencia, mayoría en la cámara de diputados, en
el senado, en la totalidad de los estados y municipios, es decir,
el PRI lo gobernaba y controlaba todo, como se dice aca: “De
todas, todas”.
El
día del informe presidencia fue modificándose poco
a poco, de hecho, desde los últimos años del último
presidente priista, Ernesto Zedillo. Particularmente desde 1997,
año en que el PRI perdió la mayoría en el congreso.
Pero
los tiempos cambian, llegó la transición en el ejercicio
del poder y la oposición fue ganando terreno, ocupando posiciones:
alcaldías, diputados, senadores, gobernadores y finalmente
en el año 2000, la oposición ganó la presidencia,
Vicente Fox, del partido acción nacional (PAN) fue electo
presidente.
Vicente
Fox, presentó sus informes de manera normal, sin tanta bomba
y platillo, sobrio, pero hay que decirlo, fue perdiendo el protagonismo
presidencial paulatinamente. Perder ese protagonismo, siendo presidente
y en el día del informe, creo que es grave para cualquier
mandatario. Asi pues, Fox no pudo presentar su último informe
de gobierno, los legisladores sabotearon la reunión y sólo
le permitieron entregarlo por escrito en la puerta del Congreso.
Ahora
en la presidencia de Felipe Calderón, en su primer informe
sólo se presentó a entregarlo por escrito y marcharse,
posteriormente rindió un mensaje a la nación pero
en el patio central de Palacio Nacional, en una ceremonia nunca
antes realizada y sin antecedente alguno. Obviamente que este hecho
despertó criticas y comentarios a favor y en contra, pues
rendir un “informe” en una ceremonia donde están
“mis invitados”, sin la presencia de la oposición,
sin los miembros del poder legislativo y judicial, en donde no seré
interrumpido (como ocurría incluso en tiempos del PRI), nos
pareció a muchos una actitud cómoda, sin riesgos,
poco comprometida e incluso cobarde.
Ahora
los senadores han aprobado que el presidente sólo entregue
su informe, sin más ni más.
Será
el estilo de la clase gobernante en turno?, será el miedo
a no poder controlar a los legisladores de oposición?, será
inseguridad?, será el no sentirse legítimo? Que será?.
Tal
vez sea todo.
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