Logroño.-La Comunidad Autónoma de La Rioja, la menor de las diecisiete autonomías españolas, se encuentra geográficamente situada al norte de España y a 328 km de Madrid.
Logroño, su capital desde 1982, es la ciudad más poblada con 150.000 habitantes, casi la mitad de la población total de la provincia.
La Rioja que se encuentra entre los primeros lugares de renta “per cápita” de la economía española, dada su riqueza agrícola e industrial, ha sido cuna de Reyes y de la lengua castellana, ya que fue en esta parte de España, donde se escribieron las primeras palabras en español.
El Monasterio de Yuso, sede cultural, económica y religiosa en 959, ubicado en San Millán de la Cogolla a 45 km de Logroño, fue el lugar que escogió Gonzalo de Berceo para escribir las primeras palabras del castellano.
La provincia de La Rioja se divide simbólicamente en tres espacios: La Rioja Alta, La Rioja Media y La Rioja Baja. La Rioja Alta está enmarcada en la zona más rica de la región, por la que pasa el camino de Santiago, donde se concentran las rutas de los Monasterios, del arte románico y por supuesto del vino.
La Rioja Media es la región central de la comunidad autónoma, la componen entre otros Logroño , el Camero Viejo y el Camero Nuevo, acepción esta que la define a veces como Tierra de Cameros.
La Rioja Baja es la región más al este de la comunidad autónoma y limita con las provincias de Navarra y de Zaragoza.
Conservar el pasado histórico no ha impedido a La Rioja un vasto desarrollo hacia el futuro, Logroño es un ejemplo de ello.
Bañada por el río Ebro – el más caudaloso de España – la ciudad nació en lo que en el presente se denomina Casco Antiguo, siendo posible aún hoy, contemplar la Puerta de Revellín, única de las entradas que se conserva de la antigua muralla que rodeaba la ciudad.
En los últimos años se han recuperado numerosas zonas en Logroño mediante una moderna urbanización dotada de amplias avenidas, paseos peatonales, parques y floridos jardines. Es una ciudad de grandes servicios y posibilidades para el ocio y el tiempo libre. Otro elemento a destacar es la gran variedad de espacios culturales que posee. Es posible disfrutar de una buena obra de teatro , danza flamenca , ópera , ballet o zarzuela.
No faltan tampoco las exposiciones de pintura de artistas riojanos, donde se valora mucho la participación de los jóvenes. Lo mismo sucede con la fotografía, se estimula la intervención con constantes concursos de variados temas.
Los espectáculos musicales están a la orden del día, no faltan los conciertos ya sea de jazz, piano o el legendario Rock and Roll . Logroño tiene además en la gastronomía un regalo para el paladar. Los alimentos se funden unos con otros, da igual la circunstancia, en la mesa todo combina bien.
Se unen sabores y sensaciones que son imprescindiblemente acompañados por un Rioja. Excelente vino, producto típico y preciado que preside todas las celebraciones y según dicen expertos en la materia, los mejores vinos de España.
La calle Laurel ubicada en el Casco Antiguo de la ciudad, llamada también “la senda de los elefantes” , es parada obligatoria para cualquier turista o peregrino que visite la ciudad.
Esta calle junto a la San Juan conforman una tradicional zona de picoteo – entiéndase pinchos y vinos - y continuo peregrinar de transeúntes, que se reúnen día tras día y noche tras noche a disfrutar de las más variadas exquisiteces propias del lugar. En los pequeños locales es posible encontrar toda clase de “tapas” y platos típicos riojanos, entre ellos pinchos morunos, setas a la plancha , orejas de cerdo rebozadas, calamares, langostinos con piña, champiñones y por supuesto el infaltable jamón Ibérico con queso de tetilla.
Todo esto claro está acompañado por un buen vino –entiéndase un Rioja - o con una caña (cerveza). La ciudad cuenta también con numerosos restaurantes repartidos por toda la ciudad, que se disputan la clientela con los modernos bares y cafeterías donde se puede degustar un buen vermut - llamado a cualquier bebida con unas tapas previo a la comida (almuerzo) - o disfrutar de una charla - café con sacarina de por medio - después de una apetitosa y abundante comida.
Logroño es pasaje obligado y placentero de quiénes deciden realizar el Camino de Santiago, es hogar de acogida para casi el 17% de la población, conformada por inmigrantes de diferentes nacionalidades , es tranquilidad, armonía y belleza para la población autóctona y es fiesta y alegría, arte y música, bodegas y buen vino, pinchos, tapas y amistad para quién quiera visitarla.

La Rioja que se encuentra entre los primeros lugares de renta “per cápita” de la economía española, dada su riqueza agrícola e industrial.
El orgullo de los logroñeses
Estás caminando sobre el Puente de Piedra que une la ciudad con el cementerio y tus ojos miran a lo lejos y divisan una montaña que rompe la armonía del horizonte con imperfectos rasgos y peculiar forma; e inmediatamente acude a tu mente la curiosidad de saber cuál será el nombre de ese monte que se eleva sin miedo en la verde planicie.
Entonces señalas con el dedo y preguntas a la primera persona que se cruza en tu camino ¿dígame, cómo se llama esa pequeña cima? La palabra pequeña es ofensiva en este contexto para cualquier logroñés, pero intentan desoírla y responden ¿cuál el León Dormido? ¿ese es el nombre? No, pero todos aquí le llamamos así por la forma que tiene ¿la forma? Claro, acaso no lo ve.
Ahora el que señala con el dedo es tu interlocutor, esa la cabeza y las orejas y el cuerpo ¿no lo ve? y las patas y los pies.., no..sí, claro..perfecto..lo sé..pero por más que lo miras al derecho y al revés..no lo ves..ni despierto ni dormido, simplemente no lo ves.. y sigues viendo una montaña que tiene por nombre un apodo que todos afirman le hace honor al mismo ¿León Dormido es el nombre o el apodo? Ya no importa..vaya a ser que se despierte.