BOGOTA.- La ex candidata presidencial y ex rehén Ingrid Betancourt y su cónyuge quedaron el miércoles formalmente divorciados por un juzgado de familia.
La decisión fue tomada por el juzgado 15 de familia de Bogotá, donde cursaba el caso y por mutuo acuerdo de las partes, indicó Juan Carlos Lecompte, ex esposo de Betancourt.
"Mi abogado me recomendó que hiciéramos eso (el divorcio) por mutuo acuerdo y pues así se hizo... estoy divorciado", agregó Lecompte en entrevista telefónica.
Betancourt fue quien presentó en enero del 2009 ante el juzgado la demanda para separarse por mutuo acuerdo de Lecompte, con quien se había casado el 17 de octubre de 1997 ante una notaría en la capital colombiana, según han explicado abogados de las dos partes.
La pareja no tuvo hijos.
"No siento dolor, ni frustración... ya quedé separado de ella", añadió Lecompte, de 53 años.
Ni Betancourt, de 49 años, ni sus abogados en Bogotá respondieron de inmediato correos electrónicos enviados por la AP para conocer del caso de divorcio.
La ex candidata presidencial fue secuestrada por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 23 de febrero del 2002 en una zona del sur del país. Recuperó su libertad cuando fue rescatada junto a otras 14 personas en un operativo del Ejército en julio del 2008.
Poco después de su rescate, Betancourt salió de Colombia y ha hecho declaraciones desde Nueva York y París.
Los abogados de los dos partes han declinado reiteradamente comentar los alegatos detallados de Betancourt y Lecompte en su proceso de divorcio.
Por otra parte la ex candidata a la vicepresidencia de Colombia Clara Rojas, quien pasó seis años secuestrada por las FARC, calificó de "atropello" la película española que se filma en la selva colombiana y que relata la historia de su hijo Emmanuel, nacido durante ese largo cautiverio.
Rojas confesó que supo por la prensa del filme, titulado "Operación E", en alusión a la inicial del nombre de su hijo, y protagonizada por el actor español Luis Tosar.
"Yo no tengo ninguna información ni conozco el tipo de productora, yo me vine a enterar por las noticias", aseveró, al expresar que su preocupación estriba en el guión, que los realizadores aseguran que está basado en hechos reales.
Rojas cree que la película podría distorsionar la verdad a través del que, según la productora, es el eje del relato: El campesino al que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) entregaron a Emmanuel cuando se lo arrebataron a Clara Rojas.
"Quieren montar una historia a través del campesino, que es José Crisanto Gómez, la persona que tuvo, según la información que yo tengo, secuestrado a mi hijo antes de que el Bienestar Familiar me lo entregara", manifestó.
"A pesar de decir que se basa sobre hechos ciertos y reales, no me han consultado a mí, no me parece que han consultado los expedientes en el Bienestar Familiar para que sepan cómo es la situación", agregó.
Además recordó: José Crisento Gómez "está en la cárcel sindicado por delito del secuestro de mi hijo". La abogada agregó que el público debe diferenciar "si estamos ante un secuestrador o un campesino".
Para ella este punto es de suma importancia porque su hijo, que ahora tiene siete años, debe tener claridad sobre la verdad, y por eso calificó la película de "atropello" contra ella y Emmanuel.