Amritsar, India- La ciudad de Amritsar está situada en el norte del Punjab ( Tierra de los Cinco Ríos) y es conocida por albergar el templo más sagrado del Sikhismo, el Harmandar ( Templo Dorado).
Después de realizar un fotoreportaje en el centro de culto Sikh (gurduara) de Barcelona, quise conocer un poco más de cerca a esta comunidad y de ahí surgió el proyecto de viajar a Amritsar.
Los sikhs constituyen una comunidad religiosa y social con una identidad muy marcada. Es conocido que a partir de su rito de iniciación deben cumplir con las "cinco Ks": el cabello sin cortar (kés), llevar un peine que lo sujete (kangha), un calzón corto (kachh), una pulsera de acero(kara) y una pequeña daga (kirpan). Pero más que una obligación estos símbolos se han convertido en parte de su identidad junto con el turbante.
Para acceder al recinto del Templo Dorado hay que descalzarse y cubrirse la cabeza, una vez dentro del recinto de mármol blanco nos encontramos el templo recubierto de placas doradas, rodeado por el estanque sagrado "Sarowar" (lago de néctar).
El templo tiene cuatro puertas de entrada orientadas según los cuatro puntos cardinales, trasmitiendo el simbolismo de que es un lugar abierto a todo el mundo. En su interior se encuentra el Adi Grantha Sri Guru Granth Sahib Ji, libro en el que se recogen los textos sagrados del sikhismo más parecidos a unas partituras musicales que a un libro en el sentido estricto, que contienen las experiencias de los diez Gurus.
Según el sikhismo, las aguas del estanque que rodea el templo poseen propiedades curativas, familias enteras de peregrinos llegados de diferentes puntos de la India como del extranjero se bañan en estas aguas en las zonas delimitadas para el baño.

Según el sikhismo, las aguas del estanque que rodea el templo poseen propiedades curativas
Una de las prácticas del sikhismo es la comensalidad obligatoria y tiene lugar en el Langar donde se sirve comida a todos los visitantes sin importar ni la religión, ni la casta, ni la nacionalidad, reforzando el valor de la igualdad y la unión. En este lugar, los voluntarios trabajan de forma extremadamente organizada.

Una de las prácticas del sikhismo es la comensalidad obligatoria y tiene lugar en el Langar donde se sirve comida a todos los visitantes sin importar ni la religión.© Elia Vidal Girona
Se escucha el sonido ensordecedor de las bandejas metálicas pasando de mano en mano formando una cadena humana perfecta. En la cocina, la comida se prepara en enormes calderos sobre fuego de leña y justo al lado se amasan a mano algunos de los Naans para ser servidos en el comedor, sin olvidar el fuerte olor a té con leche que inunda el lugar.

En su interior se encuentra el Adi Grantha Sri Guru Granth Sahib Ji, libro en el que se recogen los textos sagrados del sikhismo más parecidos a unas partituras musicales que a un libro en el sentido estricto, que contienen las experiencias de los diez Gurus.© Elia Vidal Girona
A lo largo de mis días de visita al Templo Dorado, la pregunta más habitual era el motivo de mi visita al recinto, y me di cuenta que mi curiosidad por conocer y entender otras culturas era compartida y que las miradas de serenidad y tolerancia quizás eran simplemente el espejo en el que me estaba mirando.

El templo tiene cuatro puertas de entrada orientadas según los cuatro puntos cardinales, trasmitiendo el simbolismo de que es un lugar abierto a todo el mundo.© Elia Vidal Girona