El próximo 28 y 29 de octubre se llevará a cabo en Paraguay la 21 Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. Un total de 14 presidentes confirmaron su asistencia.
La inauguración de la Cumbre está prevista para el próximo 28 de octubre. Se realizará en el teatro del Banco Central de Paraguay. La apertura contará con la presencia del jefe de Estado paraguayo, Fernando Lugo.
El lema de la 21 Cumbre Iberoamericana será "Transformación del Estado y Desarrollo".
El coordinador nacional del evento, Bernardino Hugo Saguier, informó que hasta este lunes están confirmados los mandatarios de México, Bolivia, Uruguay y Chile.
Del mismo modo, los reyes de España y el Presidente de ese país confirmaron su presencia en el encuentro anual junto al gobernante de Portugal, Aníbal Cavaco.
Además de los mandatarios, participarán los titulares del Banco Interamericano de Desarrollo y el de la Corporación Andina de Fomento.
También concurrirá la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena, quien representará al secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Otro de los presentes será el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza.
La Cumbre Iberoamericana se plantea en su vigésimo primera edición todo un desafío intelectual: qué hacer con el Estado para que sirva al desarrollo económico de los países pero también traiga felicidad y bienestar a sus sociedades.
"Transformación del Estado y desarrollo" es el complejo tema central de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España, Andorra y Portugal que se celebrará en la capital de Paraguay los días 28 y 29 de octubre.
El asunto escogido cobra la mayor trascendencia en un momento en que la economía, especialmente en los países industrializados, vive un momento crítico y hay una creciente demanda de un cambio en el orden mundial y de una democracia "real".
"Lo importante es definir qué tipo de Estado se necesita", pues si bien "cada país tiene sus propios problemas y peculiaridades", todos coinciden en "una reflexión que se centra en la búsqueda de una mayor eficiencia" del poder público, señaló recientemente en Brasil el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.
Los problemas y desafíos del Estado, al que durante décadas se ha querido enfrentar al mercado, han estado siempre presentes en los debates de estas reuniones anuales desde que comenzaron en 1991, en Guadalajara (México).
Ya en 1996, en la VI Cumbre, los mandatarios iberoamericanos defendieron en la declaración final la "necesidad de consolidar" las democracias de la región para hacerlas "más eficientes, participativas y transparentes".