Joseph Blatter, presidente de la FIFA, afirmó tras conocer la tragedia ocurrida en Egipto al término del partido que jugaron Al Masry y Al Ahly, que "hoy es un día negro para el fútbol".
"Estoy aturdido y apesadumbrado al conocer esta noche como un gran número de aficionados al fútbol han fallecido o resultado heridos tras el partido de Port Said en Egipto", dijo Blatter.
"Mis pensamientos están al lado de las familias de aquellos que han perdido sus vidas esta noche. Es una situación catastrófica e inimaginable que no debería haber ocurrido", subrayó Blatter.
El delegado de Sanidad de Port Said, Helmy Ali al Afny, informó a Efe de que al menos 73 personas han muerto, la mayoría por fracturas y hemorragias internas, y 136 han resultado heridas en los enfrentamientos.
Al menos 73 personas murieron y unas 1.000 resultaron heridas el miércoles tras una invasión a un campo de fútbol en la ciudad egipcia de Port Said, en un hecho que un jugador involucrado calificó como "una guerra".
El ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, informó que 47 personas han sido detenidas por su participación en los incidentes y sostuvo que muchas de las víctimas murieron aplastadas por la multitud.
El funcionario agregó a la televisión estatal que la búsqueda de sospechosos relacionados con el incidente continúa.
La violencia en los partidos de fútbol en el norte de Africa ha aumentado considerablemente desde que se iniciaron los disturbios políticos en toda la región hace más de un año.
Políticos y funcionarios deportivos molestos criticaron la falta de seguridad en el partido y acusaron a los líderes del país de permitir -o incluso causar- la tragedia.
Los disturbios se produjeron en un partido entre Al Ahli, uno de los clubes más exitosos de Egipto, y Al Masry, un equipo con sede en Port Said, que ganó el encuentro por 3-1.